Espejo mágico
Esa noche el espejo mágico de la princesa Escarlata se negaba a funcionar de la forma adecuada. Bueno, en realidad eso no era ninguna novedad, sin embargo, esa noche ese simple hecho estaba provocando un caos. Necesitaba hablar con su amiga Musaraña para que la ayudase con un grave problema estudiantil que tenía. Sí, estudiantil. Las princesas también van a la universidad. Sí, sí...no me mires con esa cara. Las princesas de los cuentos de hadas van a la universidad a estudiar periodismo, obvio. Qué otra cosa podrían estudiar! No pretenderás que sean profesoras, doctoras, abogadas o algo así. Periodismo es la carrera indicada. Sí, si sé lo que estás pensando, que los periodistas tienen que andar buscando noticias, persiguiendo a gente para obtener una miserable cuña y que corren peligros de morir enredados entre el micrófono, la grabadora y la infaltable libretita. Sin embargo, te tengo una noticia...pero que quede entre los dos, si? Las princesas estudian periodismo para aprender a perfeccionar sus dotes de escritoras, para conocer gente y jamás de los jamases corren para buscar información. Para eso existen hadas madrinas que les traen la información directo a su mesita de cristal ^^
Bueno, pero volvamos al problema de Escarlata. Necesitaba comunicarse con Musaraña para pedirle que le prestara a su hada madrina, ya que la suya se encontraba con un horrible deficit de magia y no le había conseguido absolutamente nada para la entrevista que debía entregar al día siguiente!
oh! La pobre princesita estaba al borde de la desesperación y les aseguro que jamás querrían estar cerca de una princesa en esas condiciones, pues se vuelven tremendamente neuróticas, mandonas, lloronas y más caprichosas de lo habitual.
Pasaban los minutos, las horas y el espejo no se dignaba a contactarla con Musaraña. Escarlata se sujetó las manos para no romperlo y cerró los ojos buscando una solución decente que la librase del desastre de una mala nota y de la tentación de inventar algo.
Suspiró...
Por su mente pasaron mil soluciones descabelladísimas...hasta que, como toda princesa, abandonó el tema central de sus pensamientos y se dejó llevar por alucinaciones principescas en las que ni por casualidad se presentaba algo relacionado con la famosa entrevista. En su mente estaba su principe azul, un bosque mágico, su principe azul, flores de cristal, su principe azul, su principe azul, su principe azul y su principe azul. Pero su principe azul no solucionaría nada. Así que no valía la pena pensar en él. Su principe era de quellos que son un mero adorno, pero ni por milagro saben tomar una espada y menos pelear con ella. Sin embargo, Escarlata lo amaba...o creía amarlo al menos....o quizás sólo se entretenía con él hasta que llegara un principe que de verdad fuese un principe azul montado en un caballo blanco y dispuesto a pelear con un gran dragón y toda esa parafernalia...quizás...sí, aún no lo tenía muy claro...pero eso no importaba.
La entrevista, la fantasmal entrevista se interpuso entre ella y sus divagaciones. El espejo seguía sin funcionar, era tarde y estaba muriendo de sueño. La princesa bostezó. Se alejó del espejo, se puso ropa de dormir y se metió a la cama.
¿Pero y la entrevista? murmuró una voz en su cabeza...
Ya pensaré mañana en ello, respondió Escarlata
Pero si la tienes que entregar mañana ¬¬ , contestó la vocecita
Ya pensaré en eso mañana, volvió a responder Escarlata en medio de un bostezo y se quedó profundamente dormida.
Que ocurrirá mañana cuando la princesita despierte?
De alguna forma mágica se solucionará su problema?
Bueno...eso lo sabremos en el próximo capítulo ;)

2 Comments:
lastima que aunque tu espejo funcionara, musaraña no te podria haber ayudado...
las princesas necesitan ampliar la "network" con urgencia...
te kero!!!
Natty
Eso le pasa a la princesa por dejar todo para ultima hora...
y lo del principe azul, busco lo mismo, tu sabes! *lala!
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